sábado, 17 de marzo de 2012

¿De que va eso del taller de ternura? De entrada, vamos a dejarnos de nombres para poder explicárselo a mamá y a los compañeros de trabajo. No, ni taller de ternura, ni de ternura y sexualidad como dice el folleto. Este es un taller de sexualidad, por mucho que su reivindicación central sea una sexualidad más tierna. Pero la ternura no deja de ser el adjetivo y la sexualidad la sustancia.

¿Por qué salimos todas tan contentas de allí? Bueno, esa es fácil. Día y medio de mimos, de abrazos y de excitaciones varias, además de la creación de una atmósfera muy agradable lo ponen fácil. Pero vamos a la difícil ¿por qué seguimos tan contentas 2 semanas después cuando el efecto de esos mimos ya debería haber desaparecido y cuando ya nos hemos enfrentado al ¿y yo que me he llevado a casa de todo eso? Mi respuesta: porque creo que aunque el taller nos ofrece un pack coherente, una propuesta global de como vivir nuestra sexualidad, muy pocas la compran enterita y cada una nos llevamos a casa la parte que nos crea menos contradicciones con la persona que queremos ser en ese momento.

A Valeria le encanta la penetración. Pero eso no le impidió salir encantada de la cumbre de la secta anti-falocrática: se ha quedado con algo que le viene bien en medio de una relación estable de hace ya años: queremos más rato de jugueteo antes de llegar a los genitales. Jesús estaba en un momento expansivo y muy sociable y ha salido de allí reforzado en sus ganas de compartir con sus amigos, de bailar, tocarse o provocarse lascivamente. Ana salía de su puerperio y no solo ha estado recibiendo tantos estímulos como necesitaba sino que se lleva una propuesta para reencontar una sexualidad más tranquila con su pareja. Lola quiere comerse el mundo y a todos los habitantes que se crucen en su camino y en el taller ha encontrado fuerzas y legitimidad para seguir devorando. Toni estaba en crisis consigo mismo y con su pareja, pero le han hecho sentirse hermoso, le han redescubierto como animal sexual y le han puesto a 100. Al salir, se la va comer enterita.

Valeria, Jesús, Ana, Lola y Toni quieren cosas bastante diferentes. Seguramente, todas ellas algo diferentes al pack del "sexoternurista perfecto". Pero todas salen de allí reforzadas, descubriendo o redescubriendo lo que necesitaban en ese momento. Me ha recordado a lo de la retención selectiva en los medios de comunicación: solo nos quedamos con aquellas noticias que nos refuerzan nuestra visión del mundo y no nos ponen en cuestión nuestra foto de la realidad. Que bien que nos sienta a todas que nos digan que lo que nos apetecía era exactamente lo que teníamos que hacer!!!!

martes, 6 de marzo de 2012

“No tenía ganas de nada y menos de pensar. Pero no se puede –decía Caroline- si dejas de pensar vuelas, por eso no volamos, porque los saquitos dentro de la cabeza pesan mucho, aunque tengas ganas de tirarlos no se puede” 


(Carmen Martín Gaite, Irse de casa)